Mimar lugares Ampliar

Mimar lugares

(liar, migar) 

[Dídac P. Lagarriga (Abdel-latif Bilal ibn Samar)]

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"La poesía transversal que llena las páginas de Mimar lugares transita de la injusticia social a la topografía interior del artesano."
Barcelona Review 

"Un libro que, como todo buen poemario, es mucho más que un libro, como si precisamente por estar cargado de contenido permitiera descargarnos de todo este lastre fóbico que predomina en nuestra moderna sociedad."
Webislam
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Web personal: oozebap.org/bilal
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Texto de la contraportada:

Mimar lugares (migar, liar)
 abarca más de cinco años de poemas encadenados. Elaborados desde la cotidianidad, circulan por lo más íntimo, pero también por lo más social, sin ninguna voluntad de trazar límites ni categorías.

Abdel-latif Bilal ibn Samar (Sao Paulo, Brasil, 1976) ha publicado con varios nombres (el más conocido de los cuales es Dídac P. Lagarriga) ensayo, poesía y novela.
También ha traducido trabajos sobre el mundo islámico y el continente africano. Desde el 2005 coordina la asociación oozebap dedicada a la difusión de experiencias y reflexiones culturales, políticas y espirituales en África y el islam.

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Selección de poemas


de tanta mística de océano y fuente
más vale beber sin saber
las gotas mil veces contadas

cubierto de sol, de arena horneada
dan ganas de lanzarse
chapotear, arrinconar lo seco

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Esos gritos llegan al hueco que precedió a nuestro apellido.
Félix Grande

esa cuerda floja necesitaba volar
tensarla y vibrar
por repiqueteo de ojos cerrados
al negro cielo de luz

Ziryab, añadiste una quinta cuerda
las endureciste de tripa corazón
palmas de voz
Ziryab, tus siglos son siempre
un eterno ayeo que entre cuevas
el gitano resolvió

comunidad de cante
de telar aguante
íntima
vibra la cuerda tensa
en la distancia
en el aire

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el cante, jondo
la cabeza, en qibla
mi droga, dragar

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imaginan la puerta de cal, es de arena
ven plumas de hierro
y el paseo hasta la fuente
una utopía

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los espacios liminales
saben a gloria
intersticios, grietas
sin imaginación
para nacionalismos
ni ganas

vuelve la ola, la toná
reflejo de sol
y, sí, luz de luna
de luna
de sol

sin apenas patios,
este barrio tiene los tejados vivos
y desde aquí
sol de mañana al este
mediodía al sur
puesta al oeste
y la luna crece decrece
relojes de sol
calendarios de luna
pautas, brisas, pausas

y sin música, sin música
dificil contarlo
sin aromas ni tacto
risas llanto
ni intentarlo
ni intentarlo

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portear los señoritos, acarrear su tontería bailar a su son
amén porque sí y al descuido, vuelta de tuerca

pisas el rasgo de las vestiduras
entre tus dientes, toda la carne en el asador
gritas y suena a silbillo

¿si ando a mando
la revolución de lo revelado
es actualizable?

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hay quien quema incienso
yo tuesto pan

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vaiviene
el mar
viene y marea
el mar
viene y marea
el mar
viene y marea

vaiviene
el mar
el mar
marmarea

viene y marea
viene y marea

vaiviene
el mar
viene y marea
el mar
viene y marea
el mar
viene y marea

vaiviene
el mar
el mar
marmarea

viene y marea
viene y marea

verlo ver y saberlo
verlo y saberlo
sabiéndolo volver
lo lejos lo dejo
tras ver atrás a través
ver verlo y saberlo
ver verlo y saberlo
verlo, ver y, sabiéndolo, volver
lo lejos lo dejo
tras ver atrás a través

saboreo

pauso y merodeo

flor de isla
islamar
flor de tierra
tierramar
flor cubierta
despertar

¿jazmín o sales?

vaiviene
el mar
viene y marea
el mar
viene y marea
el mar
viene y marea

vaiviene
el mar
el mar
marmarea

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robo el rumbo
vivo el cuento
y lo canto
rodeo el rumbo
escribo «aquí»
y lo salto

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ola de olas
nuevas y prestadas
el mar de mármol de lujo y lápida
o de partos, pórticos y puertos
¿África, Europa, Asia?
fantasías que aplacan la tierra aguada

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escribir menos
opinar menos
y practicar más y
y regresar y cavar y
y soplar y
y denotar y anotar y notar y
y ahora y
y entramar y entremar y
y jugar y siempre y reír y siempre y
y chapotear y a veces y
y deambular e inmiscuirse e
e ir e
e irresistir la gracia e inhalarla e
e intuirla en lo puesto e impuesto o
o despretendernos o
o aprender o aprender a
a prever a moler a verter a ser a
a ser

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Reseña del libro 'Mimar lugares'
Oscar Escudero, The Barcelona Review, nº77
http://www.barcelonareview.com/77/s_resen.html#a 

Si de algo rehuye el poemario que se recoge bajo el título de “Mimar lugares”, es de una frase lapidaria o de una etiqueta linneana que lo encasille, legitime y homogenice al mismo tiempo. Como un destello premonitorio, ya los primeros versos desencadenan una reacción alérgica al encorsetamiento de normas y convenciones, empezando por las gramaticales: «si» «por» «mi» «fuera» / «todo» «se» «escribiría» / «entre» «comillas» / «como» «de» «puntillas» / «sin» «sentenciar». Poco después, veremos, acaso intuiremos, que esta voluntad trasgresora abarca el total de un espíritu hermanado con una “perla de sabiduría” Tamazig que dice así: “Niega lo que te limita, destruye lo que te constriñe”. En suma, nos hallamos ante Abdel-latif Bilal ibn Samar (Sao Paulo, Brasil, 1976), un poeta cuya lírica abraza un anarquismo sui generis, inspirado en el silencio y la delicadeza, rebosante de ternura y buen ánimo, trufado de imágenes vaporosas, con un pie en la trascendencia y la intimidad y otro en su reverso mundanal, ahí donde las palabras y los sonidos, sin renunciar un ápice a la sustancia iconoclasta que las nutre, hacen las veces de azote intempestivo contra la injusticia.

Empecemos por esto último. En el discurso poético de Bilal apenas pululan trazas de esa realidad de consumo masivo que venden los medios de comunicación con arreglo a parámetros mercantiles. Por el contrario, los versos se muestran leales a esta otra parcela cosificada que llamamos Otredad, para sugerir que más vale escucharla, respetarla, que endosarle un fresco pergeñado desde el balcón de un hotel, o desde cualquier otra platea distante y confortable que impida una comprensión sincera, y aliente por tanto la distorsión y el prejuicio: “¿acaso podemos hablar del refugiado / si no lo hemos vivido? / ¿no suena algo vacío, / más vacío que su ida / y su huella mojada?”. Menos diagnósticos de la Otredad, viene a decirnos, menos monsergas que, a fin de cuentas, acaban estigmatizando a quien, en ningún caso las ha demandado: “arrojamos evidencias al resto / y lo llamamos solidaridad / punto pelota”. Entre tanto, nuestra conciencia cegada por su propia autocomplacencia, apenas nos permite vislumbrar que tal Otredad está a la vuelta de la esquina. Pero en estos predios reina la oscuridad y se estila girar la cara. Bilal no, naturalmente. A propósito de los CIE (centros de internamiento para extranjeros), el poeta se recrea en las posibilidades de este acrónimo para ironizar sobre la pretendida cara amable de la democracia: “Condena, Injusticia, Encierro / Ceguera, Irritación, Espinos / Continuación de la Imbecilidad Europea”.

Es verdad que la apertura del poeta ante lo Otro vacía de sentido esta noción al negar la existencia de puentes que unen o fronteras que separan, según se mire: “¿cómo vamos a orientalizarnos / si lo llevamos arraigado / mirar en lo familiar mirado, / reivindicar lo cotidiano a gritos / absorber una historia alineal que no aliena / en el falso contraste entre Oriente y Occidente / que va, que no / que hoy y ahora / en estas casas de aire / son lo mismo porque nada de esto es cierto”. Superar esta dialéctica espuria, sin embargo, no implica desdibujar la identidad y los hábitos que la configuran: “hay quien quema incienso / yo tuesto pan”. Del mismo modo que conservar intacta la identidad tampoco está reñido con orillar el ego. Porque el contraste más notable de la poética de Bilal yace en su virtud para tejer un tapiz pormenorizado de sí mismo, y a la vez desvanecerse entre su urdimbre. Borrar lo escrito inmediatamente después de ser leído, callar lo pensado después de ser verbalizado: “escribir menos / opinar menos / y practicar más y / y regresar y cavar y / y soplar y / ...”. Así las cosas, la poesía transversal que llena las páginas de “Mimar lugares”, transita de la injusticia social a la topografía interior del artesano.

Esta vocación de anonimato no sólo evidencia un ejercicio de humildad, sino que proclama una declaración de libertad individual que, entre otras cosas explica la disparidad métrica de los poemas sobre los que se sustenta. Algunos rayan la estructura del haiku, otros se extienden hasta los 25 o 30 versos. Todos o casi todos, por lo demás, cabalgan en la órbita del verso libre, adobados con figuras retóricas de las que el poeta obtiene réditos satisfactorios en cuanto a la musicalidad se refiere: aliteraciones (“ver verbena y verano a nado”), paronomasias (“sí, nada dando y abrazando palos de ciego”), anáforas (“vaiviene / el mar / viene y marea / el mar / viene y marea / el mar / viene y marea / ...”). Leemos también otros poemas que ensartan una voz tras otra, voces que se reiteran casi sin respiro, y cristalizan en un giro inesperado, un quiebro que nos conmueve, un broche que nos arranca una sonrisa. Quien, osado, acabe por elevar el tono una octava y se aventure a recitar estos poemas en voz alta, constatará que el murmullo de antes, deviene ahora en letanía melodiosa. Un rosario de sonidos que asimismo guarda parentesco con esta otra “perla de la sabiduría” titulada “Llana-Nar”: “Lo relativo a la llana o an-nar en el Corán son engarces de palabras que vayan creando en ti estados de ánimo para producirte una conmoción. El Corán procura que experimentes el jardín o el Fuego en ese mismo momento que se te están transmitiendo”.

Abdel-latif Bilal ibn Samar, Dídac P. Lagarriga y quién sabe qué otros nombres más han moldeado ideas y sueños, trascrito saberes africanos, esbozado partituras electrónicas. Pero quien suscribe este poemario lo hace con su nombre ascético. Intimidad. Espiritualidad. Es justo en la confluencia de estas esferas donde a mi juicio los versos del poeta, pertrechados con todo, con imágenes, olores, sabores y acordes, coronan el súmmum de la belleza y la ternura que mencionábamos arriba: “oírlo todo / adivinar el huevo de avestruz en lo alto del minarete / oler a polvo / imprimir la arena con la frente / llevar la marca durante un rato / desapareciendo / ...”. Y, del Salat a la evocación de los suyos apenas dista un suspiro: “tu aliento de dos años y medio / me embriaga más / que cualquier reserva, fino, caldo o destilado / si tuviera que dar vueltas / sería con eso”.

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"El miedo a otras culturas es el discurso dominante en Occidente" . 
Entrevista publicada en el periódico La Opinión de Tenerife a propósito del Salón Internacional del Libro Africano (SILA) (25-09-2011)
http://www.laopinion.es/cultura/2011/09/25/miedo-culturas-discurso-dominante-occidente/370400.html?TB_iframe=true&height=500&width=940 

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¿De qué os sirven las cúpulas? ¿No podéis rezar en la arena?
Reseña del libro 'Mimar lugares (migar, liar)', de Abdel-latif Bilal ibn Samar (Dídac P. Lagarriga)

Cultura - 16/05/2011 - Autor: Mariona Forja - Fuente: Webislam
http://www.webislam.com/?idt=19447

Cinco años de poesía reunida en un solo libro son suficientes para dibujar, aunque sea a modo de esbozo, el perfil del poeta. En este caso, y bajo el título 'Mimar lugares (migar, liar)', el poeta, traductor y editor Abdel-latif Bilal ibn Samar, también conocido como Dídac P. Lagarriga (haciendo gala de su máxima: "llamarse llamado / y volverse a llamar / a cada según"), nos ofrece un paisaje donde zambullirnos por fuentes místicas de radical cotidianidad (de tanta mística de océano y fuente / más vale beber sin saber / las gotas mil veces contadas), por migraciones físicas (sólo queda vernos andar por la frontera / sabernos sangrados por implantación / apreciar el desplazado), pero también mentales, por sonidos y por palabras que, detrás del juego formal, albergan suculentos mensajes (rodeo el rumbo / escribo "aquí" / y lo salto).

Leemos el libro con la sensación de peregrinar, fácilmente recreándonos en rincones de sutil y profunda belleza (en uno mismo / paisaje de interior borroso / velado / de breves caminos largos / donde zigzaguear), que son a la vez espacios cargados de memoria. Es una poesía que busca fundir la experiencia personal y colectiva (no lejos, la estación de metro / describe el contexto: / "Palos de la frontera") porque surge de un poeta cuyo objetivo vital es este. Lo demuestra su trayectoria en un proyecto personal y común como oozebap, editorial y espacio de difusión de África y del islam desde una perspectiva poco habitual. 

Como poco frecuente es su trayectoria, nacido en Brasil en 1976 y crecido en Barcelona, de nombre catalán (Dídac) y musulmán (Abdel-latif), de formación autodidacta y dedicado a difundir de una forma sincera la creatividad intelectual y cultural de África. Inevitablemente, estos aspectos biográficos también salpican el libro, por eso es una poesía poco amiga de clasificaciones y sentencias ("si" "por" "mi" "fuera" / "todo" "se" "escribiría" / "entre" "comillas" / "como" "de" "puntillas" / "sin" "sentenciar" / "..."), donde la experiencia del amor en los hijos o la pareja se narra equilibrada con descripciones de barrios populares (Ciudad Meridiana, Lavapiés, Belleville…) y denuncias (un suspiro cae, impreso / miles de personas detenidas / por no tener un papel que mienta / ¿a qué llaman democracia? / no, un CIE no es / Cariñoso e Íntimo Exilio / Calurosa Integración en el Espacio / Colmada e Inesperada Esperanza) o una profundización en el islam sin folclorismos (saboreando los restos de oración / que quedaron en la alfombra), todo ello acompañado por la música, especialmente el flamenco (el cante, jondo / la cabeza, en qibla / mi droga, dragar) y los efluvios marítimos (huele, huele / que duele a mar / tambaleándome / remo y rememoro).

En definitiva, un libro que, como todo buen poemario, es mucho más que un libro, como si precisamente por estar cargado de contenido permitiera descargarnos de todo este lastre fóbico que predomina en nuestra moderna sociedad.

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*Artículos y cuentos del autor en: http://www.webislam.com/author/abdellatif_bilal_ibn_samar/

  • Título: Mimar lugares
  • Subtítulo: (migar, liar)
  • Autor: Abdel-latif Bilal ibn Samar
  • Colección: Poesía
  • Nº de páginas: 200
  • ISBN: 978-84-614-3578-4
  • Formato: Libro, rústica, 19x14cm
  • Disponible en otros formatos: SÍ: Libro electrónico (Formato: PDF). PVP: 5€. Consultar sección Libros Electrónicos.

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